Mobbing en el trabajo

Un día llegó a su trabajo y le habían corrido la mesa al pasillo. Nadie le dio una explicación. Un compañero le dijo que iban a remodelar la oficina, pero era sólo un rumor. Ya hacía varios días que su jefe no le hablaba. Sentía que le hacían a un lado y comenzó, a estar muy incómodo».Este apenas fue el principio de un largo período de hostigamiento para que un trabajador dejara su empleo sin recibir indemnización. Se había convertido en el objetivo, de una víctima más del mobbing o violencia en el trabajo."

Esta, bien pudiera ser la radiografía de un hecho que por desgracia no es fruto de ninguna película, sino la cita de un hecho real, que salvando todas las distancias, se extiende cada vez más en las empresas y entre los trabajadores, quienes por desgracia, están asumiendo los 'valores de la mayor rentabilidad y competitividad entre ellos' como marco natural de relaciones personales.

El psicólogo alemán Leymann, fue el primero que definió el concepto de mobbing, «como una forma de violencia, un proceso de destrucción que es ejercido en la mayoría de los casos en relaciones jerárquicas, del superior al inferior o entre dos o más iguales. Para ello se aplica una especie de terror psicológico sobre la víctima, afectando por igual a hombres y mujeres de todas las edades, causando en la mayoría de los casos un grave hundimiento psicológico».

Así explica Leymann el mobbing, que afecta según la OIT, a más de doce millones de europeos, de ellos cerca de dos millones en España según la Universidad de Alcalá de Henares. Datos realmente escalofriantes, que ponen en evidencia la agresión laboral en países con una amplia legislación laboral y penal, con leyes democráticas, con un amplio equipamiento administrativo que inspecciona estas prácticas, con organizaciones sindicales que supuestamente cuidan de que esto no ocurra.. En fin, con todo o casi de todo, pero incapaz de proteger al trabajador individual que es acosado diariamente.

Fuente: eldiariomontanes.es